martes, 22 de julio de 2014

NIÑOS INDIGOS


Todo niño que llega a este mundo, viene cargado de inocencia y mucho amor, son seres de luz que llegan con la esperanza de encontrar unos padres o familias que les ayuden a crear un adecuado “proyecto de vida”. Ellos no llegan buscando cuestiones mundanas ni materiales. Por tanto, no puede el adulto pretender que copien su modelo de vida, sea bueno o malo.


Estos niños al igual que todo ser humano trae su propia individualidad y son seres únicos que solo necesitan ser guiados con tolerancia y mucho amor. Son niños cuyas almas son especiales, con esencia espiritual más antigua y evolucionada. Son la expresión de la sabiduría del conocimiento del amor asimilado a través de los tiempos. No son comprendidos por la sociedad actual materialista y con intereses de competitividad e imposición de la autoridad y poco interés por la espiritualidad.


Los niños índigos manejan un alto sentido de justicia y amor, son extremadamente sensibles  esto, sobre todo cuando en su presencia se daña a otro ser más vulnerable. El amor se puede alojar en el alma humana,  es la semilla de luz y la crueldad semilla de la oscuridad. El amor y la crueldad no distingue persona, animal, planta o cosa porque simplemente cada persona entrega lo que guarda su corazón que se exterioriza en sus comportamientos o actos hacia su prójimo y lo que le rodea. “En efecto, el que obra mal odia la luz y no va a la luz, para que no se descubran sus obras. Pero el que practica la verdad va a la luz para que se vean sus obras, que están hechas como Dios quiere” (San Juan 3,20).


TIPOS DE NIÑOS ÍNDIGOS


1.     Humanistas: llegan destinados a trabajar con masas como Médicos, Abogados, Líderes Políticos, Profesores o Comerciantes entre otros. Ellos vienen preparados para brindar sus servicios a las masas, son muy activos y extremadamente sociables. Tienen su punto de vista bien definido pero son un poco torpes con su cuerpo, en ocasiones se estrellan contra la pared o tropiezan con objetos porque no saben manejar sus energías. De pequeños los juguetes que les regalan sus padres u otras personas los toman como algo desconocido que hay que explorar o sencillamente los dañan para evitar que otros niños los puedan utilizar. Estos niños son amantes de las lecturas y los números.

2.     Conceptual: se interesan por proyectos más que por la gente. Suelen ser Ingenieros, Arquitectos, Diseñadores, Astronautas, Pilotos y Militares. Son niños atléticos y controladores; a la persona que más le gustaría controlar en el caso de niños a su madre y en niñas a su padre. Estos niños índigos en su adolescencia corren el peligro de consumir drogas y llegan a punto que pueden prohibirles a sus padres el ingreso a su habitación porque esconden algo relacionado con el mismo.

3.    Artista: Es un niño muy sensitivo, de cuerpo pequeño y son muy creativos. Ellos pueden ser Médicos Cirujanos, Investigadores, Maestros o Artistas. A cualquier profesión que se dediquen siempre estarán inclinados a ser creativos. Entre las edades de 4 a 10 años puede involucrarse en 15 actividades creativas, por lo, que hay que esperar que llegue a ser adolescente que es cuando decide en que se convertirá.

4.    Interdimensional: son grandes con su inteligencia desarrollada a sus apenas 1 a 4 años, le contestara a sus padres de la siguiente manera “yo lo sé”, “yo puedo solo” o “no me molestes”. También hablan de Dios, el cielo o el mundo. Ellos traen una nueva filosofía o religiones a este mundo, pueden llegar a convertirse en niños mal humorado o jactanciosos porque sienten que no encajan en este mundo.



SEÑALES QUE SON NIÑOS ÍNDIGOS


v  En muchas ocasiones los profesionales de la salud brindan un diagnostico errado de trastornos del aprendizaje o trastornos mentales que deben según sus recomendaciones seguir un tratamiento farmacológico que daña física, mental y espiritualmente la evolución del niño.

 v  Los resultados de pruebas psicotécnicas normales o superior a lo normal en su coeficiente intelectual.


v  Prefieren otras formas de aprender distintas a las tradicionales o aquellas que consideran no contribuyen con su evolución, se inclinan por la lectura y las matemáticas.

v  Algunos muestras señales de ser niños hiperactivos o pueden presentar torpeza motora.

v  Les gusta aprender a través del sistema exploratorio y no memorizando o escuchando solamente.

v  Poseen elevada percepción sensorial, lo cual, les permite ver, escuchar, sentir o anticiparse a algunos hechos del futuro.

v  Es más sensible que otros niños o adultos porque su campo energético está más desarrollado y están llenos de amor.

v  Cuando están en clases y se aburren pueden llegar a dormirse o buscan conectarse con otros niños de su confianza para realizar actividades más divertidas o mantener extensas conversaciones.

v  No les gusta que nadie se sienta superior a otro porque su ser no se los permite, ya que, para ellos todos somos parte de un mismo creador.

v  No permite o acepta un castigo sino se le explica el por qué.



¿SON UN REGALO O UN PROBLEMA?


Los niños índigos nacen trayendo dosis de divinidad donde la mayoría de ellos hablan con sus padres, familiares o conocidos de manera filosófica acerca de la existencia de Dios y el hombre, la naturaleza, el significado de la vida o de cómo podemos salvar el planeta. Nuestra sociedad o algunos seres humanos no despiertos, ascendidos o evolucionados ven estos niños y niñas como un problema, cuando son una bendición de Dios.


Estos niños corren el peligro de ser mal diagnosticados atribuyendo que tienen problemas de aprendizaje o trastornos cerebrales. En realidad, estos niños y niñas son emisarios del cielo, un regalo de iluminación. Ellos vinieron a servir al planeta, a sus padres, familias y amigos; son portadores de sabiduría. Muchas personas tienen problemas al relacionarse con estos niños índigos porque aun poseen creencias y normas que ellos no comparten, ya que, son niños que sienten compasión por todo lo que consideran viviente, su código ético viene del corazón y no de un conjunto de normas rígidas y mundanas.


RECOMENDACIONES


1.     Trate a su hijo con respeto y siempre valorando como un ser espiritual.

2.     Enséñele a entender que todo acto tiene una consecuencia y por tanto, ellos son dueños de sus propios actos pero también son responsables de sus consecuencias.

3.     Dele la oportunidad del libre albedrío y enséñele a respetar siempre la libertad de los demás.

4.     Nunca traicione su espíritu, su lealtad o no muestre señales de crueldad porque jamás volverá a confiar en usted, ni en sus valores y buscara esto en otro lugar.

5.     Para su hiperactividad o falta de atención no utilice medicamentos, reemplácelo  por técnicas de meditación y aromaterapia.

6.     Apóyelos en todo momento porque son creativos, amorosos y necesitan de su amor, consejo y compañía para evolucionar.

7.     Nunca lo desprecie o haga sentir pequeños. Recuerde que su filosofía viene del corazón y es amor,  lo cual, lo lleva a considerar a todo persona, planta, animal o cosa como su igual porque todos fuimos creados por el mismo ser superior.

8.     No involucre a los niños índigos en términos de separación, ellos son humildes por naturaleza. Por tanto, evitan la superioridad, separaciones, desarmonías o cualquier señal que considere negativa para su evolución y el mundo.

9.     Puede castigarlo sin maltrato físico o psicológico, enviándolo a su habitación por 15 o 20 minutos para que medite su actuar. Háblele como persona adulta y explíquele la forma correcta de actuar.

Recuerde que los medicamentos dañan la energía y el cerebro del niño índigo porque no son sustancias naturales que Dios ha creado. Nuestro creador ha puesto a nuestra disposición la madre naturaleza y que muchas personas no han sabido valorar. En ella encontramos todas las plantas y flores curativas para mantener nuestro cuerpo físico y energético saludable, por ejemplo: las flores de Bach y las orquídeas sirven para tratar problemas físicos, psicológicos y energéticos de cualquier ser vivo.

Nota: en los próximos artículos continuare hablando de esto niños con dones especiales. ¡No se lo pierda! Quizás ya conozca alguno.