miércoles, 15 de agosto de 2012

EROTISMO Y SEXUALIDAD


“la sexualidad es la capacidad de disfrute y placer, no es más que dejarse llevar por el placer y tener la capacidad de abandonarse en el ser amado”

Genesis2:24,25

“Por tanto dejará el hombre a su padre y madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer y no se avergozaran”

Los griegos utilizaban la palabra eros para referirse a la pasión aplicada al amor y al deseo de tipo sensual. Ese sentimiento también se representó a través del dios Eros que se encargaba del amor, la atracción sexual y la fertilidad de los griegos. En la actualidad el término erotismo denota una relación con la sexualidad, tanto en relación al mero acto sexual de desarrollo carnal como a sus proyecciones. El erotismo es la combinación de la libido (energía psíquica, física y emocional asociada con conductas sexuales), ya que se trata de todo aquello que proviene de la zona libídica y que guarda relación con el sexo y el amor.

Desde la perspectiva psicológica la sexualidad está constituida por un conjunto de emociones, pensamientos y personalidad del individuo que van a determinar su forma de actuar o responder  ante las diversas situación. Es preciso distinguir entre el acto sexual y una relación sexual. El primero es solamente una relación de coito, mientras que el segundo es algo más que eso. La sexualidad puede expresarse con caricias, besos, abrazos, mimos y no necesariamente debe terminar en el coito. El sexo es algo indisoluble a la naturaleza humana por ser parte de su necesidad fisiológica y que ha existido desde épocas primitivas, solo que ha ido evolucionando con el desarrollo humano desde que el hombre fue capaz de organizar sus pensamientos, expresar sus sentimientos y planificar su naturaleza para adaptarse a sus necesidades, logrando escapar de una esclavitud biológicamente sexual para transcender más allá de una mera reproducción humana.

Fases de la sexualidad

1)  Fase de excitación: Se relaciona con el deseo sexual y tiene una duración variada que va desde unos pocos segundos a varias horas, es provocada por pensamientos o fantasías sexuales; así como, por las caricias, besos u otro tipo de contacto físico o circunstancia. Entre las características fisiológicas en la mujer están: la lubricación producidas 10 a 30 segundos después de la excitación y expansión de la vagina, agrandamiento del clítoris, agrandamiento de los labios mayores y menores de la vagina, erección de los pezones, sensación de calor, rubor facial, aumento del ritmo cardiaco y respiración acelerada. Mientras que el hombre a nivel fisiológico se puede presentar una erección y elongación del pene, elevación y agrandamiento de los testículos, sensación de calor, aumento del ritmo cardiaco y alteración en la respiración.

2)  Fase de meseta: Depende de la pareja puede ir desde unos pocos minutos hasta una hora o más. Esta ocurre por la  estimulación de los genitales (pene y vagina y/o clítoris), cuyas características en la mujer son la contracción de los músculos de la plataforma orgásmica (músculos pubocoxígeos), estrechamiento de la vagina para presionar al pene, retraimiento del clítoris, cambios en la coloración de la vulva y en el hombre un incremento de los parámetros de la excitación, liberación de líquido preseminal (en forma de gotas).

3) Fase de orgasmo: Es de pocos segundos con excitación continuada y fin de la etapa de meseta. Al alcanzar cierto límite de excitación, se aprecia la sensación de no poder controlar la reacción y se encadena la fase de orgasmo de forma automática. En las mujeres es muy variable entre 4 y 16 contracciones rítmicas en intervalos de aproximadamente de un segundo de los músculos pubocoxígeos (plataforma orgásmica, alrededor de la vagina y esfínter anal), acompañadas de una gran sensación de placer pulsátil, al ritmo de las contracciones. En algunas mujeres esta etapa puede repetirse varias veces seguidas, si la estimulación continúa y hombres se da sensaciones de contracciones en el pene y el esfínter anal acompañadas de una gran sensación de placer que conllevan a la eyaculación pulsátil (emisión del semen).

4) Fase de resolución:
Su duración es de pocos minutos y es fin del reflejo del orgasmo, es decir, liberación de toda la tensión física y mental alcanzando el clímax deseado. En la mujer se presenta una inversión lenta de los cambios producidos en la excitación, completa relajación muscular y ligera sudoración. Al contrario del hombre, que se produce una inversión rápida de los cambios producidos en la excitación, completa relajación muscular, período refractario de varios minutos en los que es imposible la excitación sexual y la erección.


Mitos sobre el sexo

1.  Sexo igual coito: Muchos creen que toda relación sexual que no termine con penetración, es un acto de perversión o una relación sexual incompleta. Esto es falso, se puede disfrutar de los besos y caricias.

2.  El sexo maduro es el que culmina con eyaculación y orgasmo: Para algunas personas no “acabar”, es acabar con sus vidas. Sienten que si su pareja no ha llegado al orgasmo o ellos no han acabado, la relación se ha frustrado y es “incompleta e insatisfecha". Este mito sostiene que toda relación sexual debe finalizar en el coito con eyaculación y orgasmo, si no, es considerado anormal.

3.  Todo contacto debe culminar en sexo: Es sorprendente la cantidad de parejas que han perdido el amor, el romanticismo, el contacto, la caricia, el beso, tomarse de la mano, los mimos. Se da el caso de muchos que cuando su pareja le acaricia una pierna o le da un beso es inmediatamente interpretado como relación sexual. Por ejemplo: El esposo que llega y acaricia a la esposa y ésta le dice: “hoy no mi amor que me duele la cabeza".

4.  Cuando al hombre se le enseña dos tipo de contacto. El primero agresivo (golpes o peleas) con su mujer porque creen que es mejor para llevar una excitante vida sexual y el segundo la creencia que si invita a salir una chica, si la toma de la mano, si le da un beso intenso, si la abraza fuertemente, entonces eso es sexo.

5.  Los impulsos sexuales son poderosos y requieren satisfacción inmediata: El deseo sexual es perfectamente controlable y está a nuestro servicio. Dios lo ha puesto en nosotros y podemos manejarlo a nuestro antojo. No somos víctimas de un deseo irrefrenable y todopoderoso como la excusa que utilizan muchos “es que soy hombre y no voy a perder esa oportunidad porque que dirán de mi”.

6.  El hombre debe estar «siempre listo": Que un hombre diga que no tiene deseo o ganas de tener relaciones es visto casi como un síntoma de homosexualidad en nuestra cultura machista. El hombre debe tener mucho, mucho sexo donde sea, con quien sea y cuando sea. No puede decir que no. Esto es otro de los mitos culturales que ha destruido la vida de decenas de hombres por las enfermedades de transmisión sexual, hijos no deseados y sus relaciones de pareja.

7.  Al provocarse la erección ya es el momento para penetrar: Muchas personas creen que al tener erección deben penetrar, cosa totalmente errónea. De esta forma existen tantas mujeres que se creen «anorgásmicas» o«frígidas» porque no sienten nada. La sexualidad para los creyentes no es una descarga biológica, es muchísimo más que eso; el encuentro, las caricias, el toque, el beso son aspectos de la sexualidad muy importantes. Además, no hay que olvidar que una mujer necesita de mucha estimulación psicológica y fisiológica para excitarse. Mientras que un hombre lo hace de manera rápida pueda ser por aspectos visuales, sus pensamientos o estimulación física.

8.  El hombre debe iniciar y dirigir la relación sexual: Es el hombre la “cabeza" del hogar o sea que para muchos el hombre es quien debe comenzar la relación sexual. Que su mujer la comience es vivido en nuestra cultura machista como un signo de prostitución y de poca hombría para el varón. También este mito está en la mente de muchas mujeres. Es sorprendente que muchas de ellas no deseen tomar la iniciativa sexual por culpas e inhibiciones. Sin embargo, la mujer puede iniciar o dirigir la relación sexual y disfrutarla de la misma manera que si el hombre fuese quien tomara la iniciativa, no olvide que es su pareja y deben tenerse confianza en el sexo.

9.  La mujer no debe  debe hablar de sexo “porque si sabe por algo será”. Históricamente la mujer siempre «debía aprender en silencio". Aún existen iglesias en las que en las charlas o clases de educación sexual se separan a los varones por un lado y a las mujeres por el otro ¡luego se dice que la homosexualidad es pecado, que tengan cuidado! Las inquietudes sexuales son naturales y normales en todos los seres humanos y el hecho que una mujer exprese sus interrogantes o sus dudas es una señal de salud emocional importante.

10.  La sexualidad de la mujer debe estar al servicio del hombre, debe
dejar que éste la satisfaga: Existen personas que creen que es el hombre quien “debe tener orgasmo” y la mujer que son los hombres los que deben enseñar a la compañera todo referente a la sexualidad. Años atrás se instaba a los varones a que se iniciaran sexualmente con las trabajadoras sexuales, ya que, todo hombre debía pasar por esas experiencias en su adolescencia para que se hiciera un verdadero varón. La sexualidad no es algo que uno enseña al otro, sino es el amor que ambos construyen mutuamente. La mujer debe expresar sus gustos, deseos, fantasías y toques lo mismo que el varón. El diálogo sexual debe ser óptimo ya que el amor todo lo expresa. Esto permite llegar acuerdos con su pareja y permite vivir en plenitud.

Entre otros mitos están: los que se abstienen de relaciones sexuales gozan de una mejor salud, el tamaño del pene influye en el placer, a mayor frecuencia sexual mayor desgaste, pocas mujeres tienen orgasmo, el deseo y la potencia sexual disminuyen después de los cuarenta, el alcohol es un gran estimulante sexual, el sexo oral es sucio, pecaminoso y trae enfermedades; los hombres no aguantan sin tener relaciones sexuales, solamente goza el varón, los hombres tienen relaciones sexuales todos los días, la mujer embarazada no puede tener relaciones sexuales después de cierto mes, tener relaciones sexuales produce muchos dolores, creer que se puede retener una persona con el sexo, las mujeres tiene que ser pasivas y los hombres activos. Todos estos mitos inhiben a llevar a cabo una excelente relación sexual entre las parejas, libérese de ellos y disfrute con su pareja.

CONSEJOS
1.  Explique a su pareja cómo desea ser tocado y dónde. Hágalo 10 minutos cada uno por vez.

2.  Exprese sus fantasías y deseos sexuales con su pareja, pueden utilizar frases como: “yo quiero…”, “me gustaría…”, etc.

3.  Tenga sexo durante 20 minutos sin coito. Tome cada uno 10 minutos para ser acariciado por todo el cuerpo sin relación coital.

4.  Experimente posiciones que nunca antes había realizado y tómese su tiempo para compartir experiencias y sentimientos con su pareja.

5.  No espere que siempre sea su pareja quien inicie la búsqueda o acto sexual.

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